La sentencia del T.C no se aplicará, nunca hubo intención de hacerlo.

La Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes realizada por la ONE el año pasado, reveló que en el país habían 668,135 inmigrantes haitianos, de los cuales 458,233 nacieron en Haití, y el resto tienen al menos una madre o un padre haitiano. Esto significa que una gran masa de haitianos podían ser deportados nada más aplicando el Jus Solis, y que por lo tanto, no había necesidad de venir con ese mecanismo legal del Tribunal Constitucional para supuestamente deportar a los haitianos.

Más aún, según el estudio: Condición y Aportes de la Mano de Obra de Origen Haitiano (2012), casi todos los trabajadores haitianos de los sectores de construcción y agricultura, nacieron en Haití, y solo un 5 % son hijos de haitianos.










 
Construcción



 


 














Otro estudio sobre los trabajadores haitianos, realizado principalmente en el sector de la construcción: Impacto de la Inmigración Haitiana sobre el Mercado Laboral y las Finanzas Públicas (2010) encontró que el 95.8 % de los trabajadores haitianos nacieron en Haití, el 2.7 % en República Dominicana pero de padres haitianos y resto hijos de padres mixtos. También encontró que el 53 % de los trabajadores haitianos tiene 6 años o menos viviendo en el país y solo el 8 % tiene más de 15 años. Este estudio también reveló que el 88.3% de los ayudantes en el sector de la construcción son haitianos, mientras que el 75. 7% de los trabajadores especializados son dominicanos. 

Según otro estudio: Inmigrantes Haitianos y Mercado Laboral (2011), el 63 % de los trabajadores haitianos del sector de la construcción pasó por un puesto de las autoridades para venir al país, el 34 % había sido detenido en redadas por las autoridades de migración y el 20 % había sido deportado a Haití. El 64 % tiene pasaporte. El 39.2 % tenía 5 años o menos de permanencia en el país, el 36.7 % entre 6 y 10 años y el 24.1 % más de 10 años. Mientras que entre los trabajadores haitianos del sector bananero, el 42 % pasó por un puesto de las autoridades para venir al país,  el 22 % había sido detenido en redadas y 21 % deportado. Un 34 % tenía pasaporte. El 23.8 % tenía 5 años o menos de permanencia en el país, el 41.5 % entre 6 y 10 años y el 34.7 % más de 10 años.


Los haitianos son necesarios para la economía del país; la benefician. Expulsarlos sería un suicidio económico. Si bien es cierto que aumentan la desigualdad económica, también aumentan las riquezas de todos. Ver tema: La inmigración haitiana no disminuye los salarios de los dominicanos. De hecho, el gobierno actualmente se encuentra en negociaciones con Haití para seguir contratando trabajadores temporales, y además para dotar de pasaportes a los que ya están trabajando aquí y que no lo tienen.  



Entonces, ¿por qué la sentencia del T.C? El objetivo de la sentencia del T.C con supuestamente declarar no dominicanos a aquellos hijos de haitianos nacidos en el país después de 1929, era simplemente encender la mecha del nacionalismo para ejercer una enorme presión mediática sobre Haití y así tener una mejor posición en el juego de ajedrez político-económico entre ambas naciones. Haití es nuestro primer destino de exportaciones nacionales (de empresas dominicanas). El gobierno busca que Haití escoja preferencialmente a la República Dominicana para la compra de sus productos, sobretodo productos avícolas, sector que se ha visto especialmente afectado por la decisión de Haití de no seguir comprándonos.  





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